Seattle Seahawks cobran revancha y dominan a Patriots en el Super Bowl

Por Juan Pablo Ojeda

 

Once años después de aquella derrota que marcó a toda una generación en Seattle, los Seahawks encontraron la forma perfecta de ajustar cuentas. No fue con fuegos artificiales ofensivos ni con un duelo cerrado hasta el final, sino con una defensiva demoledora y la pierna infalible de Jason Myers, suficientes para vencer 29-13 a unos New England Patriots superados por el escenario y por la presión del momento.

Desde el arranque quedó claro que el plan de Seattle pasaba por la paciencia. Perdieron el volado, no anotaron touchdown en su primera serie y se conformaron con un gol de campo. Esa palabra, “conformarse”, terminó siendo clave, porque lo que muchos equipos suelen rechazar en el Super Bowl fue exactamente lo que construyó la victoria. Myers abrió el marcador y, mientras la defensiva comenzaba a imponer condiciones, siguió sumando puntos sin fallar.

La historia del primer tiempo fue la misma una y otra vez: Drake Maye bajo asedio constante y una ofensiva de Patriots incapaz de sostener el balón. Seattle no lograba llegar a las diagonales, pero Myers respondió en dos ocasiones más para mandar a su equipo al descanso con ventaja de 9-0 y con el control total del ritmo del partido.

Lee más aquí: https://mayacomunicacion.com.mx/ex-patriotas-cuestionan-a-brady-por-desden-rumbo-al-super-bowl/

El tercer cuarto no trajo cambios. New England salió y se fue rápido del campo, mientras Seattle volvió a apoyarse en su pateador, quien pese al viento acertó otro intento para el 12-0 e igualó la marca histórica de goles de campo en un Super Bowl. La defensiva, mientras tanto, seguía cobrando facturas. Maye fue capturado por quinta vez y, tras un golpe de Derick Hall, perdió el balón que Byron Murphy recuperó en territorio rival.

Esa oportunidad, finalmente, se convirtió en touchdown. Sam Darnold encontró a AJ Barner y Seattle tomó una ventaja que ya se sentía definitiva. Los Patriots respondieron con un destello, cuando Maye conectó con Mack Hollins para una anotación de 35 yardas, pero cualquier intento de reacción fue rápidamente apagado por Myers, quien conectó su quinta patada para quedarse en solitario con el récord histórico del Super Bowl.

La noche aún guardaba otra imagen para la memoria. Uchenna Nwosu interceptó un pase de Maye tras un golpe y regresó el balón hasta la zona de anotación, logrando el primer touchdown defensivo de su carrera y sellando el dominio total de los Seahawks. Orgullosos hasta el final, los Patriots maquillaron el marcador con un pase de Maye a Rhamondre Stevenson en los últimos minutos.

Seattle no solo ganó su segundo anillo. Lo hizo borrando viejos fantasmas, con una defensiva histórica y un pateador que convirtió la constancia en su mejor arma, dejando a New England con una marca que nadie quiere: seis derrotas en el Super Bowl.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario